Apagón en Myanmar: una nueva historia con viejos desafíos
26/7/2021 - 4 min de lectura
Actualizado: 26/9/2021
Apoyar a 5 millones de usuarios en Myanmar no es poca cosa
Cuando el internet se apaga, también lo hace la comunicación con el resto del mundo. Sabemos que muchos regímenes utilizan la censura de internet como método para suprimir la concienciación pública, la protesta civil y la movilización, y un bloqueo suele ser señal de que se avecinan cosas malas. Esto significa que acechan más malas noticias. Cuando las luces de los rúteres se apagaron en Myanmar, el mundo entero cambió para millones de birmanos...
«Conmoción y absoluta incredulidad» fue como un joven birmano describió la situación tras el golpe de Estado en febrero. «Perdí el rumbo», y también «mi trabajo». No fue la única persona que experimentó este nivel de desorientación: cerca de 2 millones de birmanos acudieron en masa a la red de Psiphon en el lapso de tan solo unos días. Posteriormente, la cifra aumentó a 5 millones en los siguientes meses.
El siguiente gráfico muestra el número de usuarios de Psiphon entre finales de enero de 2021 y finales de julio de 2021. Observe los drásticos aumentos en el recuento de usuarios el 3 de febrero (coincidiendo con el golpe) y el 2 de mayo, coincidiendo con el restablecimiento de los servicios móviles.

El costo de restablecer el acceso al internet internacional
Una red de servidores que pueda absorber un aumento de uso tan descomunal necesita contar con una infraestructura sólida y una gran capacidad de reserva para cuando las personas necesiten acceder al internet internacional. Pero, ¿cómo funcionan estas cosas cuando los censores bloquean el internet?
Imagine el internet como carreteras, y a las personas que navegan por internet como conductores en estos carriles. Algunas carreteras son locales de una ciudad, mientras que otras pueden conectarlo con otras partes del país. La censura es similar a prohibir el tráfico en autopistas nacionales o locales. Se puede hacer de varias formas, desde imponer velocidades lentas hasta retirar las señales viales sobre cómo salir de la ciudad.
Ahí es cuando entran en juego las herramientas anticensura como Psiphon y desbloquean las carreteras. Psiphon utiliza diferentes tácticas para conectar a las personas al internet internacional.
La red de Psiphon opera nueve protocolos distintos que conectan a las personas y entregan el contenido censurado. Estos protocolos, cuando se ejecutan en la propia red de Psiphon, ayudan a distribuir la carga de la red y a aliviar la congestión cuando las personas acceden al internet internacional, lo que significa una conexión más rápida y una experiencia más confiable.
La flexibilidad que estos protocolos personalizados de libertad en internet otorgan a servicios como Psiphon hace posible responder a los llamados de las personas en Myanmar, Bielorrusia o Azerbaiyán cuando el acceso a internet está limitado, pero esto tiene un costo real; cada byte que atraviesa la red de Psiphon cruza una serie de redes comerciales, y cada una cobra su propio precio por los servidores y la infraestructura de red.
Equilibrar la necesidad y los costos
Asegurarse de que la red esté lista para dar soporte a millones de usuarios, en cualquier momento en que sea necesario, sigue siendo uno de los mayores desafíos para la comunidad de libertad en internet en su lucha contra la censura en todo el mundo.
Como ocurriría con cualquier otro proveedor de servicios de libre acceso, Psiphon no puede sostener indefinidamente el tipo de aumentos masivos a escala poblacional vistos en Myanmar, ni dar soporte a varios de estos picos de forma simultánea. Esto es verdaderamente lamentable, ya que podría significar la pérdida de la última esperanza de muchas personas para acceder al internet abierto, justo cuando más lo necesitan.
Después de todo, si bien la libertad en internet es un derecho humano fundamental, definitivamente no es gratis.
Involúcrese
La libertad en internet es un derecho de todos, pero solo unos pocos tenemos los medios para apoyar a las personas en regiones donde se practica la censura para que accedan al internet abierto. Sea uno de ellos.
¿Qué puede hacer? Cree conciencia hablando sobre la situación de internet en Myanmar e invite a otros a hablar de ello en las redes sociales con sus amigos y personas que se preocupan por la libertad de información. También puede apoyar directamente a herramientas como Psiphon que ayudan a las personas necesitadas. Suscríbase a Psiphon si no está en Myanmar. Mostrar su apoyo a todas las personas a las que se les ha negado su derecho a acceder a la información en internet significará mucho para ellas, y significa mucho para las personas que hacen todo lo posible por llevar luz a la oscuridad de la censura.